Familias profesionales Familias profesionales

El marco de referencia para delimitar las Cualificaciones Profesionales en Textil, Confección y Piel parte del análisis de las actividades profesionales referidas a cinco grandes áreas definidas por el INCUAL:

  • Hilatura y tejeduría
  • Confección
  • Ennoblecimiento textil
  • Calzado y marroquinería.
  • Curtidos de pieles

El área de hilatura y tejeduría se compone de empresas dedicadas al hilado y fabricación de filamento o hilo para tejer o coser y de fabricación de tejidos de calada, de punto y los no tejidos, con diferentes materias de tipo algodón, lana, lana peinada o seda, incluidos los realizados a base de mezclas o hilos artificiales o sintéticos, entre otros.

El área de ennoblecimiento textil se compone de empresas dedicadas a los tratamientos y acabados textiles como pueden ser  el blanqueo, teñido, apresto, secado, vaporizado, encogimiento, remendado, sanforizado y mercerizado de fibras textiles, hilos, tejidos y artículos textiles, incluidas las prendas de vestir.

El área de confección comprende a las empresas dedicadas a la fabricación de prendas de vestir exteriores, de ropa interior, para hombres, mujeres, niños y niñas, ropa para el hogar, artículos para tapicería, así como la producción de otros accesorios de vestir y otros complementos.

El área de calzado y marroquinería se compone de empresas dedicadas a la fabricación de calzado de cualquier tipo y de cualquier material, artículos de viaje, bolsos de mano y otros, siempre que se utilice la misma tecnología y el mismo proceso que para el cuero.

El área de curtidos de pieles engloba a aquellas empresas que se dedican a la preparación, curtido y acabado del cuero, y teñido de pieles, entre otras actividades.

En todas estas áreas se incluyen actividades de diseño especializado, es decir, la creación y el desarrollo de especificaciones que optimizan el uso, el valor y la apariencia de los productos, incluyendo las decisiones sobre materiales, mecanismos, formas, colores y acabados, teniendo en cuenta las características y necesidades de los clientes, la seguridad, la demanda del mercado y la distribución, el uso y el mantenimiento.

Con la recuperación de la producción textil y de confección en España, la actividad de la cadena productiva requiere de nuevas tecnologías para el procesamiento de prendas y textiles, ni que decir tiene también en el sector del calzado y la marroquinería, que le aportan valor añadido al producto y hacen competitiva la producción.

La percepción de mejores negocios está llevando a varias de las compañías a acelerar sus procesos productivos con  las recientes tecnologías para responder a  mercados cada vez más exigentes, es decir, lograr mayor eficiencia y flexibilidad en los medios productivos para ser más competitivos, apostar por la producción en proximidad, debido a la tendencia cada vez más notable hacia la producción en series cortas.

Todas estas transformaciones requieren de profesionales cualificados y capacitados para responder a los actuales y futuros retos tecnológicos y su adaptación a los procesos,  por lo que todo ello se recoge en la definición de las cualificaciones de esta familia profesional.

Datos macroeconómicos

Según el informe sectorial de la economía española elaborado por CESCE (Compañía de gestión integral del crédito comercial) y basados en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), y el informe Económico de Modaes.es de la moda en España 2015, a inicios de 2015 existían en España 19.494 empresas de los sectores textil, confección, cuero y calzado, lo que implica un aumento del 0,99% respecto a 2014 y, en términos absolutos, 192 empresas más. Esta subida es histórica, ya que en los últimos 13 años se ha reducido el universo empresarial, afectado por una dura crisis. Sí es verdad que esta tendencia ya se inició en 2014, cuando se experimentó la menor caída. Cabe destacar que el 20% de las empresas tienen menos de dos años de antigüedad.

Además, aunque el número de empresas de más de 200 trabajadores se incrementó, siguen representando el 0,1% del total. Las empresas sin asalariados aumentaron su peso específico desde el 43,8% al 46%, sustituyendo a la microempresa (entre uno y nueve trabajadores), que supone el 40%; el 13% en empresas tienen entre 10 y 50 empleados, y el 1%, entre 50 y 199 trabajadores. Por condición jurídica, señalar que el segundo grupo más numeroso son las personas físicas, que representan el 39,9% del total de empresas del sector.

A inicios de 2015, las industrias del textil, la confección, el cuero y el calzado sumaban 133.780 empleados, lo que implica un crecimiento del 3,7%, porcentaje superior al del conjunto de la economía, que fue del 2,7%. Cabe destacar que, del total de trabajadores en la industria de la moda, el 16,2% son autónomos.

La industria del cuero y el calzado sigue ganando importancia en generación de empleo, con un 33% del total, frente al textil, con un 32%, y a la confección, con un 35%. Por su parte, los autónomos volvieron a ganar peso durante 2015, al aumentar su número un 3,7%, hasta los 22.499, lo que representa el 16,26% de los empleos del sector.

Evolución

La industria del textil y de la moda en general ha vivido años complicados en la primera fase del siglo XXI. A la transformación interna del sector ¿con un constante reequilibrio de fuerzas en todas las fases de la cadena de valor, desde la industria hasta la distribución¿ se ha sumado una fuerte crisis económica en los últimos años, que ha afectado directamente a la demanda de los consumidores en España. Estos dos fenómenos han originado que el negocio de la moda en España sea hoy en día muy diferente al de hace dos décadas.

Presenta una estructura industrial más reducida, una fuerte tendencia a la internacionalización, un gran poder de las empresas de distribución y un crecimiento del comercio electrónico. Es un sector maduro, cuyas fases superiores son intensivas en capital y, a medida que bajamos hacia la confección, se vuelve intensiva en mano de obra. El sector de la moda es, a nivel global, uno de los más dinámicos y crecientes, y abarca un conjunto muy diverso de actividades: desde la transformación de las materias naturales (algodón, lana, etc.) y artificiales (poliéster, poliamida¿) hasta la generación de hilos y tejidos, pasando por una amplia variedad de actividades productivas (diseño, confección, calzado y accesorios, complementos, entre otros).

La reducción de los tiempos de respuesta se hace patente especialmente en estos sectores donde debe primar el sistema just-in-time, pues los ciclos de vida de los productos son cada vez más cortos, con más colecciones distintas al año e innovaciones de productos. Sin embargo, no es suficiente con lograr la reducción de tamaños de series y tiempos de respuesta, sino que se debe conseguir, sin aumentar costes.

Formación Profesional

La oferta de formación profesional vigente en la familia profesional de Textil, Confección y Piel es de 9 ciclos formativos en total, 4 de grado superior, 3 de grado medio y 2 de formación profesional básica. En el curso académico 2014/2015, el alumnado matriculado alcanzó la cifra de 2.600, siendo en FP Básica 229, en Grado Medio 1.110 y en Grado Superior 1.261. No tenemos datos de las personas formadas en los Certificados de Profesionalidad.

Cualificaciones

El grupo de trabajo de Textil, Confección y Piel ha definido 48 cualificaciones publicadas todas en el BOE, 9 de nivel 1, 17 de nivel 2,  y 22 de nivel 3. Estamos en el proceso de actualización de la familia profesional debido a los grandes cambios tecnológicos que se están produciendo, habiendo sido actualizadas hasta ahora 2 cualificaciones.